Aizpitarte IV, cueva de hibernación de murciélagos

Después del recuento anual que realizamos en época de hibernación, este enero de 2022 hemos registrado un total de 39 murciélagos hibernando, 38 de ellos de la especie Rhinolophus ferromequinum, comúnmente llamado murciélago grande de herradura.

Desde el cierre perimetral que se realizó en 2017, por albergar arte rupestre, en la cueva Aizpitarte IV estamos realizando un programa de recuento de murciélagos que se refugian en ella. El objetivo es comprobar el efecto que tiene la ausencia de molestias para la fauna causadas por las personas.  Según un trabajo realizado antes de instalar el cierre perimetral exterior, se internaban hasta dentro de la cavidad cerca de 2300 personas. Con aquella presión humana, apenas se mantenía una colonia de murciélago de cueva que se refugiaba en períodos de transición de primavera y otoño. En estos momentos la entrada está restringida a personas que realizan algún tipo de investigación y a la visita de pequeños grupos guiados.

Comprobar que esta cueva, además de cueva de ocupación en períodos de transición, alberga una colonia de hibernación, caracteriza su protección e importancia como hábitat de especies amenazadas.

Según la información rescatada de antiguos informes y estudios del siglo XIX (Conde de Lersundi) y XX (José Miguel de barandiarán), los caseríos de la zona tenían costumbre de recoger en carros el guano de la cueva para abonar los terrenos. Eso nos hace tener idea de la cantidad de restos de excrementos de murciélagos que se acumulaba en su interior. Por otro lado, todavía se puede comprobar en los techos de la cueva las abundantes y grandes manchas de grasa que se crean por la agregación de las colonias. Estas evidencias nos cuentan que esta cueva en su día albergó grandes cantidades de quirópteros durante dilatados períodos de tiempo.

Contribuir a la recuperación de las colonias de murciélagos en Aizpitarte dan sentido a los esfuerzos que como voluntarios realizamos en Aizpitarte Elkartea.